Dejar de Fumar

¿Cumplí mi propósito de Dejar de Fumar?

Queda muy claro que hablar de dejar de fumar no es hablar de algo sencillo. Se trata de iniciar un cambio radical en la vida de quién quizá desde muy temprano en su vida empezó a consumir nicotina y que en un punto medio ha tomado la decisión de dejar este nocivo hábito. El hecho mismo de tomar la decisión ya es algo admirable pues dejar un hábito como este requiere de mucha fuerza de voluntad y apoyo de quienes rodean a quien así lo decide.

Debemos comenzar por entender que la nicotina crea dependencias que no solo son psicológicas sino también físicas por lo que dejar el hábito del cigarro, especialmente cuando su consumo data de muchos años no es nada sencillo. Por eso hoy queremos tratar sobre ello, porque si bien se puede lograr dejar de fumar también se puede fallar o no se puede lograr en el tiempo que inicialmente lo habíamos planeado.

Dejar de Fumar

Es necesario entender que dejar un vicio como el de la nicotina no es sencillo, de ahí que veamos una variedad creciente de formas y métodos para lograrlo (no olvidemos el aspecto de la adicción física a este compuesto químico) como por ejemplo parches, gomas de mascar, las cuales evitan que el interesado fume liberando porciones de nicotina en el cuerpo las cuales se van reduciendo poco a poco. Sin embargo esta clase de métodos resultan inefectivos cuando la persona ha consumido nicotina por largo tiempo pues el cuerpo requiere grandes cantidades de este compuesto y ningún parche y/o goma de mascar puede proveerlas.

Pero qué ocurre cuando nuestra decisión es dejar de fumar en seis meses y llegando este tiempo aún no lo hemos logrado? Primero debemos entender que hablamos de un proceso que es una combinación de trabajo psicológico y al mismo tiempo de reacondicionar el cuerpo para no necesitar nicotina para lograr calma o controlar la ansiedad (que son los detonadores por antonomasia para el consumo de cigarrillos).  Por ello debemos tener claro que no lograr dejar el cigarro en el tiempo que originalmente nos planteamos no debe ni puede ser calificado como fracaso.

Esto quizá haya hecho que muchos levanten la ceja con curiosidad. Lo entendemos pero también debe entenderse que esto es un proceso y que cada persona es diferente cuando se trata de dejarlo. Esto es especialmente cierto cuando dicha persona ha pasado muchos años, incluso mas de la mitad de su vida consumiendo cigarrillos. No, si no lo hemos logrado no debemos verlo como un fracaso, mas bien debemos verlo como un simple tropiezo que podemos y debemos superar.

Dejar de Fumar

Por eso es importante que cualquiera que entre en el proceso y tome la decisión de dejar la nicotina tenga a su lado un grupo cercano de personas que lo apoyen y lo ayuden a llevar a buen termino su iniciativa y lo apoyen en momentos cuando se sienta desfallecer o sienta la debilidad que lo lleve a depender del cigarrillo.

Insistimos, cada persona es distinta, no existen dos iguales en el mundo y nunca las habrá. Hay muchos factores en juego cuando se habla de adicciones y cuando se habla de adicción a la nicotina los hay en todas direcciones. Si hemos logrado la meta hemos logrado algo muy grande e importante en nuestra vida, no solo nos hemos librado de una adicción extremadamente nociva, también hemos agregado años de vida a nuestra persona y hemos, además, librado a quienes nos rodean de soportar todo lo que conlleva estar al lado de alguien que fuma.

Si por otro lado no lo hemos logrado, no debemos dejar que eso nos debilite sino más bien que nos fortalezca para seguir adelante, para plantear un nuevo tiempo limite, pero siempre con la conciencia de que si pudimos tomar la decisión (que de hecho podemos decir que es el paso más importante de todos) podemos llegar al final del camino y dejar el cigarro de una vez y para siempre.