dejar de fumar

El Fumar como puerta para otras Adicciones

En ocasiones pasadas hemos hablado de un efecto gravísimo provocado por la nicotina, el químico mas nocivo de los muchos que contiene cada cigarrillo que se fuma. Este efecto se conoce como “síndrome de la abstinencia” este síndrome es el que provoca el estado alterado de ansiedad que hace que una persona busque una excusa para fumar pues, al hacerlo, esto le permitirá tener una nueva dosis de nicotina en el cuerpo y así esta falsa ansiedad se calmara hasta que sea necesaria la siguiente dosis.

dejar de fumar

Aquí es donde se asienta aquello de lo que queremos hablar el día de hoy. El cigarrillo no se diferencia en nada con otras drogas como la cocaína, la heroína, el LSD, entre otras respecto a qué, para comenzar y como se dijo antes, provoca adicción. Y segundo porque esa adicción tiene efectos en el cuerpo y específicamente en la composición química del cerebro y causar que poco a poco, ese efecto de “paz” que provoca la siguiente dosis no funcione y vaya empujando al consumidor a tener que usar otras cosas que calmen aquel deseo.

DEJAR DE FUMAR O HACERSE ADICTO A OTRAS SUSTANCIAS

Esto es de lo que queremos hablar el día de hoy, si bien se ha logrado que muchas personas entiendan lo dañino que es el cigarro (y por ello hayan decidido dejar de fumar) no se imaginan que aquellos que aún no lo hacen podrían estar a la puerta de entrar en otras adicciones con otras sustancias que son mucho mas fuertes y perjudiciales y que los llevaran en una espiral que los llevará la muerte por seguro.

dejar de fumar

Expliquemos porque sucede esto. Hemos explicado ya al principio de este artículo que el síndrome de la abstinencia se refiere a que, cuando se es adicto a cualquier sustancia el cuerpo se resiente cuando esta disminuye su presencia en él y crea reacciones en el cerebro para impulsar una rápida satisfacción a esta ausencia. Esto es lo que provoca la ansiedad que nos lleva a querer un cigarrillo cuando ha pasado mucho tiempo desde que fumamos el último.

A simple vista no hemos descrito nada que no se haya visto antes sin embargo este es el fundamento de todo el problema, una vez que se causa una disrupción en la química del cerebro es muy complicado revertirla y la nicotina es lo que hace, irrumpe en el cerebro y cambia su composición química provocando reacciones psicológicas como la ansiedad cuando su presencia en el cuerpo va disminuyendo. La situación se agrava cuando esta ansiedad, producto de este desbalance químico, no se calma con un simple cigarrillo, esto llevará al fumador a buscar otras soluciones y comenzar a mezclar otras sustancias con el cigarro, inicialmente puede ser alcohol, y cuando aquello no funcione, entonces pasará al siguiente nivel, a buscar sustancias graves como la cocaína u otras parecidas.

Este es el verdadero peligro del fumar, que una vez que la nicotina no es suficiente para calmar el síndrome de abstinencia el fumador se verá forzado a buscar otras sustancias que le satisfagan, suena increíble pero es una realidad vivida por muchos fumadores que no han sabido tomar la decisión correcta que es dejar de fumar y librarse de las cadenas que poco a poco se vuelven más y más pesadas de llevas. Ahora que sabes esto… ¿tomarás la decisión?