Dejar de Fumar

¿Existe una edad límite para dejar de fumar?

Cuando se habla de fumar se habla también de la edad en que una persona comenzó el vicio y el consumo de tabaco. Esto porque ese detalle nos dará una idea bastante clara del daño que se pueda ya haber causado a las vías respiratorias (principalmente) con el constante consumo de nicotina, alquitrán, hollín y demás componentes de un cigarrillo. Pero no malentendamos, esto es solo para tener una referencia. Sin embargo la pregunta que titula nuestro artículo es mucho más importante y a la vez interesante.

Dejar de Fumar

Muchas personas piensan que porque llevan muchos años fumando no pueden dejar de fumar. La realidad dista mucho de este pensamiento. Para efectos prácticos nadie está limitado para dejar de consumir tabaco o vapores y tener una vida mejor, y eso es de lo que queremos hablar hoy, porque la oportunidad de tener una vida libre de este asqueroso vicio está allí y solo hace falta una cosa: la voluntad de tomarla.

LA VOLUNTAD, EL SECRETO PARA DEJAR DE FUMAR

Siempre se ha dicho que el inicio de todo camino es dar el primer paso, y en lo referente a dejar el cigarro no hay una verdad más absoluta que esa. Y ese primer paso es tener la voluntad para admitir que se tiene un problema y qué hay que solucionarlo para tener una mejor vida. Este primer paso, como dijimos antes, no tiene una edad especifica para poder tomarlo, y aquí comienza lo más importante. No importa la edad cuando se trata de dejar de fumar.

Dejar de Fumar

La realidad es que cualquiera que fume puede dejar el vicio pero necesita en primera instancia tener la voluntad para hacerlo y comenzar un camino que, si tenemos que ser honestos no será fácil, le llevará a una vida libre, libre de todos los estigmas que conlleva el ser fumador, como por ejemplo no poder estar cerca de algunas personas o tener que estar en un sitio determinado cuando se va a comer (si es que el lugar permite eso) o la cadena económica que implica pues no podemos olvidar que quien fuma tiende a tener un gasto constante en tabaco para mantener el vicio.

Una vez que nos libramos de este ese dinero puede tener mejores usos y podemos además, vernos beneficiados por ello. No podemos olvidar que otro efecto colateral de fumar es el daño que hacemos a las personas de nuestra familia que están a nuestro alrededor y que de una forma u otra terminan consumiendo nuestro humo de segunda mano que igual de nocivo que el que consume el fumador en primera instancia.

El daño que se puede sufrir luego de mucho tiempo de fumar se puede revertir en un altísimo porcentaje, y esto está comprobado por la ciencia. Se ha comprobado que una persona que deja de fumar experimenta cambios importantes en su capacidad respiratoria al primer mes de no consumir nicotina, su pensamiento es mas claro (debido a que hay mas oxigeno en la sangre) y su mente se encuentra mas en calma debido a que no hay síndrome de abstinencia. Por tanto no existe ni edad ni momento límite para dejar el tabaco, solo se necesita voluntad y el deseo de una mejor vida.