dejar de fumar

¿Cómo lograr que un ser querido quiera dejar de fumar?

No lo presiones para que deje de fumar, diciéndole que arruina su salud o malgasta su dinero. Él ya lo sabe mejor que tú. Los fumadores no fuman porque lo disfrutan o porque quieran hacerlo. Sólo le dicen esto a los demás y a sí mismos, para mantener su propio respeto. Fuman porque se sienten dependientes de los cigarros, porque piensan que los relajan y les dan valor y confianza, y que la vida no se disfruta igual sin ellos. Si intentas forzar a un fumador a dejar de fumar, se siente como un animal acorralado y quiere fumar todavía más. Esto puede convertirlo en fumador secreto y, en su mente, el cigarro se hará más preciado aún.

En lugar de ello, concéntrate en la otra cara de la moneda. Trata de que platique con personas que antes fumaban mucho y lo han dejado con éxito. Que le cuenten cómo es que ellos también pensaron que estarían enganchados de por vida, y lo maravilloso que es no tener que fumar.

Una vez que le hayas hecho creer que puede dejar de fumar, empezará a abrir la mente. Entonces puedes comenzar a explicarle la ilusión que crea la ansiedad por la nicotina. Que el cigarro no quita la ansiedad, sino que la provoca, los no fumadores no sufren esa ansiedad. Cómo los cigarros no le dan un apoyo, sino que destruyen su confianza y lo vuelven irritable y nervioso.

Una vez que haya tomado la decisión de dejar de fumar, independientemente de si el fumador está sufriendo o no, tú asume que sí. No trates de minimizar su sufrimiento al decirle que dejar de fumar es fácil; él puede hacer eso por sí solo. En su lugar, dile lo orgulloso que te sientes de él, lo bien que luce, lo agradable que huele, cuánto ha mejorado su respiración. Es importante hacer esto. Cuando un fumador deja de fumar, la euforia del momento y el apoyo moral que obtiene de sus amigos y familiares lo ayudan enormemente. Pero a estos amigos y familiares se les olvida pronto, así que hay que seguir alentándolo.

Como el ex fumador ya no habla del cigarro, puedes pensar que lo ha olvidado y no querrás recordárselo. Por lo general, es todo lo contrario, sobre todo con el Método de la Fuerza de Voluntad, con el que el fumador se obsesiona con este asunto. Así que no tengas miedo de hablar del tema, y sigue alentándolo; él te dirá si ya no quiere que se lo recuerdes.

Trata de quitarle presiones durante el periodo de abstinencia. Trata de pensar en la forma de hacer su vida más interesante y placentera.

También puede ser un periodo difícil para los no fumadores. Si un miembro de un grupo de personas está irritable, esto puede traer malos momentos para todos. Anticípate a esto si el fumador está irritable. Él querrá, quizá, desquitarse contigo, pero no le sigas el juego; es ahora cuando él más necesita de tu cariño y admiración. Si estás molesto, trata de ocultarlo.

Uno de los trucos que yo solía usar al tratar de dejar de fumar con el Método de la Fuerza de Voluntad era ponerme tan irritable, que mi esposa o mis amigos me decían: ‘No puedo soportar verte sufrir así. Por favor, fúmate un cigarro.’ Entonces el fumador no pasa por la vergüenza de ser él quien se rinde, son los demás los que quieren que fume. Si el ex fumador utiliza este truco, bajo ninguna circunstancia le digas que vuelva a fumar. Dile: ‘Si esto es lo que te hacen lo cigarros, que bueno que pronto serás libre. Qué maravilloso es que tengas el coraje y la sensatez de dejarlos.’

La organización de Allen Carr lleva más de treinta años ayudando a los fumadores a dejar de fumar con un porcentaje de éxito muy alto, pero sobre todo logrando que las personas que asisten a sus cursos estén contentos por haber dejado de fumar. Si tienes alguna duda de cómo puedes ayudar a un ser querido a que quiera dejar de fumar acércate con nosotros y con todo gusto trabajaremos contigo para lograrlo.