Dejar el vaping

EL VAPING Y EL AUTOCONTROL 

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Hemos dicho en infinidad de ocasiones que el vaping es sumamente peligroso y para nada (y nunca) será una “alternativa sana” a fumar tabaco convencional. Esto porque contiene el mismo elemento químico altamente adictivo como lo es la nicotina. Este elemento, como otras veces hemos mencionado, provoca cambios graves en el delicado equilibrio químico del cerebro lo que da como resultado cambios en la personalidad, aparición de graves trastornos psicológicoscomo la ansiedad, la depresión, entre otros.

Dejar el vaping

Pero cuando son jóvenes y/o adolescentes quienes usan estos aparatos, la situación es aún más delicada pues estos padecimientos no solo son más acentuados, sino que además se interrumpe el correcto desarrollo del cerebro (que recordemos no termina hasta pasados los veinte años) además de que estos se encuentran en un periodo crítico de su educación pues están entre finales de la secundaria y los primeros años de la universidad, situación que podría tornarse compleja dado que la nicotina impide la concentración y disminuye la capacidad de memoria. Pero este no es el problema del que queremos hablar hoy, sino de uno que puede traerle al joven o adolescente problemas sumamente delicados: el autocontrol.

DEJAR EL VAPING Y MANTENER EL CONTROL

Entendamos que el autocontrol es la capacidad innata del hombre para saber en qué momento detener cierta actitud, de poder pensar con claridad en un momento de fuerte tensión o estrés, y así evitar que una situación se torne más complicada y tenga una mejor solución. La nicotina, como ya dijimos, corrompe el delicado equilibrio del cerebro (que muchos expertos han descubierto, está conformado, en la parte orgánica, por un delicado balance de diferentes químicos que, según su cantidad, y la parte del cerebro que afectan, controlan y modifican nuestro estado emocional, de ahí que sea posible, hoy por hoy, tratar muchos padecimientos de este tipo por medio de medicamentos) y crea todo ese mundo de padecimientos de que hemos hablado antes.

Dejar el vaping

¿Pero de que tipo de reacciones podemos hablar? En principio podemos hablar de explosiones violentas (gritos, golpes) ante estados de frustración por calificaciones, por no poder entender algún tema (cosa que también es resultado del consumo de la nicotina contenida en los vapores) incluso un comentario de un compañero o de un maestro. Normalmente un adolescente es capaz de manejar sus emociones de forma que no llega a “explotar” cuando el estrés sube a cierto nivel, sin embargo, cuando la nicotina es el elemento dominante en el cerebro, esto ya no es posible, de ahí la imperativa necesidad de que, si un joven vapea, hagamos lo posible porque tome la decisión correcta y decida dejar el vaping.

El problema es que cuando un joven o adolescente consume, la nicotina provoca estados que se combinarán para provocar estas “explosiones” emocionales que si bien no forzosamente detonarán en violencia si detonará en situaciones nada gratas. Es por eso que la responsabilidad de los padres es evitar que sus hijos utilicen estos aparatos y de los maestros para educarlos en los verdaderos peligros que conlleva su uso y que así, si ya están en ellos, tomen una decisión de vida y comiencen el camino para dejar el vaping cuanto antes.