Dejar el vaping

ME FALTA EL AIRE ¿ES POR VAPEAR? 

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Muchas personas en el mundo hoy por hoy hacen uso de estos aparatos pensando que es una alternativa sana fumar tabaco convencional, sin embargo, no caen en la cuenta de que esto no es más que la peor mentira jamás contada y que en realidad se están haciendo un gravísimo daño desde el momento de la primera inhalación. Y que dicho daño no es menor que si estuvieran fumando cigarrillos convencionales. Claro, el síntoma más representativo del malestar es cuando el aire ya no es suficiente para llevar a cabo las actividades que antes se podían hacer sin ningún problema, y la cuestión es que no saben a qué se debe.

Dejar el vaping

Y lo peor es que no llegan a relacionar su padecer con el hecho de utilizan aparatos para hacer vaping. Este es el verdadero problema, entendamos algo que tiene que ver con la química y la biología al mismo tiempo: un líquido puede tener tres estados: líquido, gaseoso y sólido. En el caso que nos atañe los estados que nos interesan son el gaseoso y el líquido. Entendemos que al inicio la esencia que se va a inhalar es líquida, el aparato la vaporiza y ese humo es inhalado por el usuario. Pero aquí es donde comienza el problema y la explicación a la afección que antes mencionamos: parte de ese vapor, por efectos del cambio de temperatura en el cuerpo, vuelve a condensarse y se convierte en líquido ya sea en la tráquea o en los pulmones mismos. Áreas en las que, claro está, no debe haber presencia de estos bajo circunstancia alguna.

DEJAR EL VAPING Y NO DEJAR DE RESPIRAR

El resultado de esto es que el usuario comienza a sufrir de un escenario de neumonía el cual, de no dejar el vaping, puede agravarse e incluso requerir intervención médica para drenar el o los pulmones y así iniciar la recuperación.  En algunos casos dependerá del nivel de consumo del usuario si llega a un nivel tan grave, sin embargo, en la mayoría los pulmones irán drenándose solos y no irá más allá en este sentido, lo que si sucederá es que los pulmones se irán resintiendo pues no es normal ni correcta la presencia de estos líquidos que, además, pueden ser caldo de cultivo para otro tipo de infecciones virológicas o bacterianas.

Dejar el vaping

El problema es que la constante ingesta de líquidos y su correspondiente condensación en las vías respiratorias las va dañando y es la razón final de que los usuarios comiencen a sentir que “les falta el aire”. Claro, les falta porque sus pulmones han perdido su capacidad de obtener el necesario oxígeno para la vida. Y mientras más continúen usando estos aparatos y menos intentando dejar el vaping más riesgo van a tener de llegar a un mal final.

Se tiene que entender que el vaping no es y nunca será una forma “sana” de fumar, hace daño y lo hace igual que un cigarrillo lleno de tabaco. No hay diferencia. Por eso dejar de fumar de esta forma es fundamental y la buena noticia es que hay un método efectivo para hacerlo, uno en que cuando se apague el vaper será de una vez y para siempre. Así que, ¿por qué esperar? El momento es ahora y el día es hoy.